La reforma del registro horario prevista para 2026 marcará un antes y un después en la gestión de la jornada laboral. Aunque el registro de jornada es obligatorio desde 2019, los cambios planteados refuerzan la necesidad de disponer de un sistema digital, objetivo e inalterable, accesible para trabajadores, representantes sindicales e Inspección de Trabajo.
Para muchas empresas, esto supone abandonar definitivamente el papel, las hojas de cálculo y otros métodos manuales para adoptar un modelo de registro horario digital que garantice la trazabilidad de la información y facilite el cumplimiento normativo.
A continuación, analizamos qué cambia, a quién afecta y cómo prepararse para el nuevo escenario.
La propuesta de reforma del registro horario plantea tres cambios relevantes para la gestión de la jornada laboral. Según el proyecto de real decreto del Ministerio de Trabajo y Economía Social, estas medidas buscan reforzar la fiabilidad de los registros y facilitar su consulta:
1. Registro horario digital obligatorio. La propuesta contempla que los fichajes se realicen mediante un sistema digital, de forma personal y directa. La obligación afecta a todas las empresas y a todos los trabajadores por cuenta ajena, independientemente de su tamaño, sector o modalidad de trabajo, ya sea presencial, en remoto o en movilidad.
2. Sistema digital con garantías de integridad y trazabilidad. No basta con almacenar los fichajes: el sistema debe ofrecer garantías de autenticidad y permitir seguir el historial de los registros y sus modificaciones. Estos registros deben mantenerse mediante un sistema que garantice la objetividad de la información y evite modificaciones no controladas. Además, la Inspección de Trabajo debe poder acceder a la información cuando sea necesario.
3. Sanciones más severas. Esta nueva normativa contempla un endurecimiento de las sanciones y considera las infracciones por trabajador afectado, incrementando significativamente el riesgo económico para las empresas incumplidoras.
Esta es una de las dudas que plantea la reforma: ¿basta con anotar las horas en Excel o conservar una hoja de firmas? Para responder, conviene distinguir entre registrar la jornada y disponer de un sistema que garantice la fiabilidad, la trazabilidad y el acceso a esa información. El proyecto de real decreto del Ministerio de Trabajo y Economía Social contempla el uso de medios digitales, pero las condiciones definitivas deben contrastarse con la norma que finalmente se publique en el BOE.
Aunque muchas organizaciones continúan utilizando hojas de cálculo o registros en papel, estos sistemas presentan importantes limitaciones cuando se trata de garantizar la trazabilidad, la conservación de la información y el acceso rápido a los registros en caso de inspección. Además, a medida que aumentan el teletrabajo, los horarios flexibles o los equipos en movilidad, la gestión manual del control horario se vuelve más compleja y consume más tiempo a los departamentos de RR. HH.
Por este motivo, cada vez más empresas están apostando por sistemas de registro horario digital que les permitan automatizar procesos, reducir errores y adaptarse con mayores garantías a los nuevos requisitos normativos.
Para evaluar tu sistema de registro horario, conviene revisar cinco aspectos. No basta con guardar los fichajes: la información debe ser fiable, estar protegida y poder consultarse cuando sea necesario.
Estos criterios contribuyen a una gestión más transparente y ayudan a resolver discrepancias sobre la jornada. La herramienta debe acompañarse de procedimientos internos claros, y las nuevas exigencias técnicas deberán contrastarse con el texto definitivo de la reforma que se publique en el BOE.
El impacto económico del incumplimiento es un aspecto relevante para cualquier empresa, pero conviene distinguir entre las obligaciones vigentes y los cambios planteados durante la reforma. No debe darse por hecho que las multas se multiplican automáticamente por el número de personas afectadas: ese criterio requiere una previsión legal específica y no se deriva por sí solo del proyecto de real decreto sobre registro horario.
El endurecimiento de las sanciones y el cómputo de una infracción por cada trabajador afectado figuraban en el proyecto de ley de reducción de jornada que fue rechazado por el Congreso en septiembre de 2025. Por tanto, esas medidas no deben presentarse como obligaciones aprobadas por aquella propuesta.
Esto no elimina la necesidad de revisar el sistema actual. La ausencia de registros, la información incompleta o las dificultades para aportar los datos solicitados pueden comprometer la acreditación de la jornada realizada. Asimismo, los errores recurrentes y las modificaciones sin documentar son señales de que los procedimientos internos necesitan mejoras.
Para reducir estos riesgos, conviene comprobar periódicamente que los fichajes están completos, que las correcciones conservan su trazabilidad y que la información puede recuperarse de forma comprensible. Prepararse para una inspección no consiste únicamente en disponer de una aplicación: también exige definir responsabilidades, formar a la plantilla y establecer un procedimiento claro para resolver incidencias.
La adaptación no consiste únicamente en cambiar la forma de fichar. Las empresas necesitan asegurarse de que su sistema permite gestionar de manera segura los registros de jornada, conservar la información exigida y responder de forma ágil ante cualquier requerimiento.
Para ello, numerosas organizaciones están apostando por herramientas digitales que permiten:
Además, la integración del registro de jornada con los procesos de Recursos Humanos permite simplificar la gestión administrativa, facilitar el seguimiento de incidencias y mejorar el control sobre la jornada laboral. Nuestras soluciones de software de nóminas y RR. HH. ayudan a centralizar esta información y automatizar tareas relacionadas con la gestión de personas.
La anticipación será clave para evitar prisas de última hora y reducir los riesgos asociados al incumplimiento.
La adaptación no consiste únicamente en cambiar la forma de fichar.
Las empresas necesitan asegurarse de que su sistema permite gestionar de manera segura los registros de jornada, conservar la información exigida y responder de forma ágil ante cualquier requerimiento.
Para ello, numerosas organizaciones están apostando por herramientas digitales que permiten centralizar toda la información relacionada con el control horario, automatizar el registro de jornada y mejorar la gestión de incidencias. Además, muchas empresas están aprovechando este proceso para impulsar la digitalización de sus departamentos de RR. HH. mediante herramientas que integran control horario, ausencias, vacaciones y gestión de empleados en un único entorno. Descubre cómo un software de RR. HH. puede ayudar a simplificar estos procesos.
La transformación del registro horario ya no es únicamente una cuestión administrativa. La tendencia regulatoria apunta hacia sistemas digitales, trazables y fácilmente auditables que permitan garantizar el correcto control de la jornada laboral. Las empresas que comiencen ahora a revisar sus procesos estarán mejor preparadas para adaptarse a los nuevos requisitos y evitar posibles problemas futuros.
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